chof profundo

Choffff

EXIF: Cámara: Nikon D80 · 42mm · f5.0 · 1/125” · 800 ISO · con Flash.


Llevaba tiempo con ganas de experimentar un poco en casa con agua y objetos cayendo en ella y por fin ayer me lié la manta a la cabeza. Lo cierto es que la pereza siempre gana, dado que no dispongo de un lugar apropiado para montar el tenderete necesario para hacer este tipo de experimento y por tanto no suelo prodigarme en ellos, pero repito, que por esta vez dispuse de un par de horas y ganas de molestarme.

Había leído algunos artículos sobre el tema de la iluminación de cristal y decidí tirar por lo fácil. Se trata de un tema trillado del que se pueden encontrar numerosos ejemplos en internet, pero no por ello deja de ser nuevo para mi. Imaginé un esquema sencillo. Un jarrón de cristal con agua, una fruta y poco más. La gravedad haría el resto.

Tenía una idea más o menos clara de como lograrlo.Iluminar vidrio o cristal puede resultar una tarea frustrante: manchas, cristal no del todo transparente… Para lograr el objetivo, sabía que debía iluminar desde detrás del jarrón, usando un paraguas difusor. Dispuse el flash en modo remoto y puesto que no dispongo de un difusor, me dispuse a buscar uno casero. Vale una tela ligera blanca, pero en mi caso tuve la suerte de encontrar un DIN A3 de papel cebolla. Perfecto. Un poquito de bricolaje DIY y con una varilla de sujetar las plantas y un trípode de viaje que tengo esa parte estaba resuelta.

Llené el jarrón de agua y limpié los bordes para que fuera lo más transparente posible. Tras varias pruebas, (sin limones de por medio), comprobé que la distancia correcta del flash al difusor era 1,5 metros. El jarrón se mostraba transparente y una tonalidad turquesa se notaba en los bordes. Muy bonito. Ahora tocaba lanzar limones.

Y entonces me percaté de mi error. El fondo y el jarrón quedaban perfectos a ISO 100, f5 y 1/200″, pero la luz de la ventana situada tras la cámara no era suficiente para iluminar el limón, con lo que éste quedaba completamente negro. Ahora recordé que este esquema de iluminación requiere de un segundo flash para iluminar el primer plano. Y no disponía de él.

No me iba a rendir tan rápido, de modo que me resigné a disparar a ISO 800 y bajar la velocidad de obturación a 1/125″. Aún así el limón quedaba bastante oscuro. Al disparar en RAW podía recuperar algo de luminosidad en el post-procesado, pero me resistía a no lograr algo más en la toma original.

Recordé que disponía de un flexo con fluorescente anular de luz blanca y un par de linternas led. Podía probar a proporcionar algo de luz extra con ellos. Dispuse el montaje, cuyo esquema final sería más o menos el siguiente:Esquema

Con satisfacción comprobé que la luz era sensiblemente mejor, no lo suficiente para bajar el ISO, pero como prueba de concepto era aceptable. Así pues llegaba el momento de arrojar los limones al agua.

La cosa parece fácil pero requiere pericia y bastante trabajo de limpieza. Los primeros lanzamientos sólo logré capturar el limón ya dentro del agua. Algunas tomas eran interesantes por las salpicaduras, pero quería lograr una toma en el momento de atravesar la superficie, aunque luego eligiera otra toma. Pero claro, tras cada toma el agua salpicaba no solo las paredes del recipiente, sino que se salía y mojaba la mesa y peor todavía, el difusor hecho con papel cebolla. Traté de alejar lo más posible el difusor de la mesa, lo más que me permitía el encuadre. Aún así, de vez en cuando el agua chorreaba sobre el papel cebolla.

Tras unas cuantas pruebas, logré algunas imágenes que me parecieron interesantes. ya estaba bien. Hora de revelar.

Tras la parte más aburrida, recoger y limpiar, pasé las imágenes al ordenador. Abrí en Lightroom y tras importar y eliminar las fotos de prueba, (quedaron 20 fotos), procedí a revelar la que a primera vista me pareció más prometedora.

Serie limonera

Las veinte fotos. (hay 22 dado que la edición en Photoshop crea dos copias)


Básicamente aumenté un poco la exposición, a riesgo de que saturara las altas luces, pues me pareció que la imagen pedía un poco de clave alta. También aumenté un poco los negros, el brillo general y el contraste. Un poco la intensidad de los colores para resaltar el limón y los tonos turquesa del vaso y por fin mejoré lo que pude el detalle. Una vez revelada, sincronicé el resto de fotos como punto de partida.

Ahora ya tocaba elegir las mejores fotos. Seleccioné cuatro, dos con el limón dentro del agua y grandes salpicaduras y otras dos con el limón en el momento de entrar en el agua y unas bonitas burbujas de aire a lo largo de la superficie del limón. De ellas seleccioné dos, una de cada.

Faltaba una cosa para dar el visto bueno. En ambas fotos aparecían unos reflejos en el cristal provocado por las linternas y el flexo frontales. Para eliminarlo exporté a Photoshop, donde el retoque sería más sencillo y preciso.

Reflejos

Las fotos casi terminadas: hora de eliminar reflejos


Un poco de tapón de clonar con el flujo al 50% y un poco de pericia, y listo. Para estas tareas es cuando una tableta gráfica con lápiz son imprescindibles. El nivel de control con el lápiz supera con creces la mejor de las mañas con el ratón.

Ya de vuelta en Lightroom el trabajo estaba hecho.  Finalmente me he decantado como la mejor la de la gran salpicadura. Sin embargo no me resisto a colgar también la otra foto, cuyas burbujas me encantan. Eso es todo, espero que os haya gustado.

chof superficial

Choffff 2

EXIF: Cámara: Nikon D80 · 42mm · f5.0 · 1/125” · 800 ISO · con Flash.


Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s