046 - Ali vs Liston - II (John Rooney)

Segundo combate de Muhammad Ali contra Sony Liston, 1965, John Rooney


No soy aficionado al boxeo. Nunca he visto un combate, ni en vivo ni en la televisión, y mi más próximo contacto con ese mundo ha sido a través de películas como “Million Dollar Baby”, “Toro Salvaje” o “Rocky”. Y sin embargo, el boxeo, como el Jazz, poseen una fotogenia especial, de modo que guardo en la memoria una imagen, una fotografía en blanco y negro de un gigantón desafiante ante su rival caído y vencido en la lona. Aquel gigante era Muhammad Ali.

El viernes 3 de junio de 2016 moría Muhammad Ali, y la noticia saltaba a todos los medios. Evidentemente, volví a ver la foto y comencé a saber algunos datos que desconocía, desde las circunstancias de lo retratado en la foto hasta el propio autor de la misma. La toma corresponde al día 25 de mayo de 1965, durante el primer minuto del primer asalto del combate por el título mundial contra Sony Liston.

El combate fue corto, muy corto. Es posible ver el combate en internet. Aquí el video sin editar y en este otro enlace el mismo editado. Lo más curioso es que apenas duró un minuto y cuarenta segundos. Nada más sonar la campana, Ali comenzó su particular baile, como rehuyendo el combate. Sony Liston parece ir detrás de él a regañadientes. Ali se mueve rápidamente en círculos alrededor del ring, dando saltitos y esquivando los posibles arreones de Liston con rapidísimos movimientos de cabeza.

Un minuto y cuarenta segundos después, uno de los guantazos de Sony Liston es esquivado por Muhammad Ali que conecta un golpe como un rayo en la mandíbula de su contrincante que cae desplomado como un muñeco. No es de extrañar que en su día se dudase de la limpieza del combate, con rumores de amaño por parte de la mafia neoyorkina. Tanto es así que aquel pasó a recordarse como el “golpe fantasma”.

En cualquier caso, Ali venció el combate y desde el primer momento en que Liston toca la lona, Ali comienza a dar saltos de alegría. La foto fue tomada por John Rooney o por Neil Leifer, según la versión que hayas visto. Porque aquella no es una foto, son dos. He leído en alguna parte que hubo dos fotógrafos que tomaron la foto en color, pero he sido incapaz de encontrar la versión en color de John Rooney, si es que fue él quien la tomó. El caso es que ambos fotógrafos tomaron la imagen hombro con hombro en el mismo instante. Y no es una exageración. Las dos versiones son casi idénticas, exceptuando que la de Rooney fue tomada un metro y pico más a la izquierda. La postura de Ali es exactamente la del mismo momento, el público y los fotógrafos están en la misma posición…

046 - Ali vs Liston - II (Neil Leifer)

La misma toma por Neil Leifer


046 - Ali vs Liston - II Comparacion

Comparacion de ambas tomas


La actitud de Ali es arrogante, desafiante. Y lo era. Muhammad Ali, antes Cassius Clay fue un bocazas, un bravucón, un bromista y un boxeador heterodoxo, pero también fue un genio de ese deporte que lo revolucionó y un icono mundial a la altura de muy pocos deportistas e incluso personas de todo ámbito. Y sobre todo, un hombre con fuertes convicciones que rompió estereotipos.

Decir que fue un bocazas no es invención mía. Cualquier biografía o panegírico que he leído lo afirmaba de una u otra manera. Y supo como nadie en ese mundillo aprovechar a los medios en su beneficio. Calentar las peleas con sus declaraciones era una manera común de actuar. Descentrar a sus rivales cuantas veces tenía ocasión también.

Existe una foto de John Shearer, fotógrafo de LIFE, que ejemplifica a las mil maravillas esa forma de actuar antes de los combates. El 8 de marzo de 1971 se iba a producir el “combate del siglo”, que enfrentaría a Muhammad Ali contra Joe Frazier, los dos campeones de los pesos pesados y considerados los mejores de su categoría. Ambos eran la antítesis del otro. Mientras Frazier era conservador, discreto en su vida personal, casi gris y en combate buscaba el cuerpo a cuerpo con la guardia alta, Ali era extravagante, manejaba como nadie los medios de comunicación, llamaba la atención y peleando prefería los movimientos de pies rápidos y moverse a lo largo y ancho del cuadrilátero con los brazos estirados en una postura muy poco ortodoxa. Así pues, mientras Frazier se entrenaba en el gimnasio, Ali apareció por allí y se puso a hacer burla, muecas a su rival a través del cristal. La foto no tiene desperdicio.

046 - Ali se burla de Frazier (John Shearer)

Muhammad Ali se burla de Frazier (John Shearer)


Frazier se mantiene hierático, contemplando más allá de la cara de Ali, mientras éste se afana en distraerle y llamar su atención. Incluso el puño derecho de Frazier, apretado y en una especie de amenaza de lo que deseaba hacer. Todo en la foto funciona a la perfección. Shearer tuvo un buen maestro, pues cuando era adolescente vivía en la misma calle que el renombrado fotógrafo Gordon Parks, de quien era amigo su padre y quien terminó siendo su mentor. Shearer siempre creyó que la fotografía tenía más que ver con captar el momento representativo, el espíritu de alguien en vez de cuestiones como la película, objetivos o la cámara.

046 - Ali 1966 (Gordon Parks)

Muhammad Ali, 1966 (Gordon Parks)


Curiosamente, aquella pelea la perdió Muhammad Ali. Había sido la tercera vez que caía a la lona en toda su carrera hasta entonces, y la primera pelea que perdía. Frazier no pudo celebrarlo tampoco por todo lo alto. A pesar de ser nombrado ganador, también terminó en el hospital.

Fuera del ring sin embargo se negaba a cambiar su estilo. Ali declaró:

“La próxima vez será distinto…Cuando alcanzas el éxito como yo lo hice, te embriagas con la fama. Crees que correr tres millas al día es suficiente. Eso es todo lo que entrené para esta pelea. No descansé lo suficiente, no entrené tan duro como solía hacerlo… La próxima vez correré más, y mis piernas estarán a punto. Será distinto”.

No solo lanzaba brabuconadas contra sus rivales, sino que también les dedicaba insultos y rimas jocosas. Su más famosa frase, sin embargo, no se le atribuye a él sino a uno de sus ayudantes, Drew Bandini Brown: “flota como una mariposa, pica como una abeja, y sus manos no podrán golpear lo que sus ojos no ven”. Se convertiría en un mantra a lo largo de su carrera.
046 - Muhammad Ali con Drew Bundini Brown (Neil Leifer)
Muhammad Ali con Drew Bundini Brown (Neil Leifer)


Sus extravagancias en los medios le llevaban a ofender al “stablishment” de una época que no estaba preparada para aquel torbellino. Prueba de ello es la foto tomada por Carl Fischer para la revista Squire. En 1968 aparecía en portada como un nuevo San Sebastián acribillado por las flechas. Un país profundamente cristiano apenas podía soportar que pasara de Cassius Clay a Muhammad Ali por pensar que Clay era un nombre de esclavo, menos todavía los continuos ataques contra el cristianismo y el modo de vida americano.
046 - San Sebastian (Carl Fischer)
Ali en el papel de San Sebastian (Carl Fischer)


La puntilla fue aquel momento en que se le llamó a filas. La guerra de Vietnam estaba en plena efervescencia y pese a que se le aseguró que no entraría en combate, Ali decidió que no iba a participar en aquella guerra porque no tenía nada en contra de los vietnamitas: “ninguno de ellos me ha llamado negrata” – declaró. Fue la primera personalidad pública en posicionarse en contra de aquella guerra y sufrió las consecuencias. Se le retiró la licencia de boxeo, títulos y se le impusieron multas económicas y se le amenazó con la cárcel: “Hemos estado en la cárcel durante cuatrocientos años; podría afrontar tener que ir cuatro o cinco años más” declararía entonces.

La suspensión duró tres años y a su regreso a los rings demostró que su hambre de gloria seguía intacta, si bien su característica velocidad esquivando golpes con la cabeza y su “baile” de piernas se había resentido.
046 - Ali vs Frazier (Bettmann)
Ali vs Frazier (Bettmann)


Aún así, su carrera se alargó hasta 1981. Tan solo había perdido cinco combates. Su valor como boxeador, revolucionario en ese deporte, su carisma y su capacidad para entender como manejar y hacer funcionar a su favor los medios de comunicación y su activismo en contra de los prejuicios raciales y de la guerra de Vietnam ayudaron a convertir a Muhammad Ali en un personaje de talla mundial, pero no solo eso sirve para explicar su categoría de icono. Es necesario valorar su ambición, su deseo de ser grande y su esfuerzo para poder entender la verdadera medida del personaje.

A modo de resumen visual de su carrera, Neil Leifer tomó esta foto de su combate contra Cleveland Williams en 1966, con Ali celebrando su triunfo. La toma cenital es según el propio Leifer, especialista en fotografía de deportes, su mejor foto.

“Si preguntas a cualquier fotógrafo cual es su foto favorita, encontrarán difícil responder a tal cuestión. En mi caso tengo una, ésta, y siempre ha sido mi favorita. Es la mejor fotografía que he tomado nunca. Las fotos que tengo colgadas en las paredes de mi casa no son mías, son de los grandes fotógrafos de LIFE a lo largo de los años, con solo una excepción. Es la única imagen que ha estado siempre colgada en mi casa. Tengo una impresión en gran formato. Está en mi salón”.

046 - Ali vs Cleveland Williams (Neil Leifer)

Ali contra Cleveland Williams (Neil Leifer)


Los fotógrafos solo condujeron aquel caudal en la dirección adecuada. Sin fotos el mito seguiría existiendo, pero no el icono.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s