030 - Rosenthal - Bandera sobre Iwo Jima
Bandera sobre Iwo Jima 23 de febrero de 1945 (Joe Rosenthal)

Que los estadounidenses son únicos para crear símbolos y héroes es algo conocido, pero también hay que reconocer que con material como el suministrado por Rosenthal era tarea fácil. Corría el año 1945 y Los americanos tenían ya puesta la vista en el archipiélago nipón. El Pacífico se había convertido en el equivalente del frente oriental de los alemanes en cuanto a crudeza de la guerra, y eso es mucho decir tratándose de un conflicto como la Segunda Guerra Mundial, que redefinió el concepto de masacre. Uno de esos puntos donde los adjetivos se quedaban cortos fue la isla de Iwo Jima. Desde mediados del año 1944 cuando los estadounidenses conquistaran las islas Marianas, las superfortalezas B-29, cuya autonomía de vuelo les permitía recorrer hasta 6.000 kilómetros de distancia, tenían capacidad de bombardeo sobre suelo japonés. Sin embargo, los cazas de escolta Mustang P-51 solo tenían un radio de acción de 3.000 kilómetros, lo que dejaba el objetivo lejos de su alcance. A todo ello se sumaba aquel islote de apenas 21 kilómetros cuadrados, cuyo único valor era el hecho de ser una isla prácticamente llana, motivo por el que los japoneses habían construido un par de aeródromos fuertemente defendidos y protegidos por la sombra del Monte Suribachi, un volcán extinto en cuyas paredes y base se había construido un complejo sistema defensivo con artillería, pozos de ametralladoras y kilómetros de túneles con todo tipo de instalaciones.

Allí llegó la flota americana dispuesta a su captura como paso previo para el asalto a Japón. Tras tres días de bombardeo por parte de la artillería naval, las tropas se prepararon en las lanchas de desembarco. En palabras del Almirante Nimitz, “Ninguna otra isla como Iwo Jima hubo antes recibido semejante bombardeo preliminar“. A diferencia de lo esperado, no hubo resistencia en la toma de la playa, y los soldados avanzaron hacia el interior. Apenas una hora después la playa era un tremendo atasco de marines, tanques y material bélico. Entonces fue cuando la artillería nipona empezó el ataque. El comienzo del desembarco fue el 19 de febrero del 45.

La crudeza del combate fue tal que en la batalla murieron más de 24,000 soldados americanos y cerca de 21,000 japoneses, siendo la primera vez que los caídos del bando estadounidense eran más numerosos que los japoneses. En total se combatió durante 34 días. Tal resistencia se debió a las ordenes japonesas de que “cada hombre debe considerar su posición defensiva como su propia tumba, combatir hasta el fin y causar al enemigo la mayor cantidad de bajas posibles”.

030 - US Navy - Iwo Jima
La isla de Iwo Jima durante el bombardeo inicial. en primer término, el Monte Suribachi. 17 de febrero de 1945 (US Navy)

Diversos fotógrafos y reporteros acompañaron a la tropas. Rosenthal no era más que uno más, ni más famoso, ni probablemente mejor que otros. Era sin duda un buen fotógrafo y supo estar en el momento adecuado en el lugar correcto… y no fallar en ese momento. Sin embargo pasó de ser uno entre muchos al Olimpo de los fotógrafos en un solo “click”.

Joseph John Rosenthal nació en Washington en 1911 hijo de inmigrantes rusos. Al estallar la guerra ya trabaja como fotógrafo para el San Francisco Examiner. Sin embargo trata de alistarse en el ejercito, siendo rechazado por su miopía. Aún así se las apaña para unirse al ejercito cubriendo la guerra para Associated Press. Recorre el Pacífico siguiendo a las tropas: Guam, Nueva Guinea y Guadalcanal.

030 - Lou Lowery - Bandera en Iwo Jima
Fotografía tomada por Lou Lowery momentos antes de ser sustituida la bandera. 23 de febrero de 1945. (Lou Lowery)

Después de tres días de combate, un grupo de 40 Marines se ha lanzado hacia el Monte Suribachi con el fin de plantar una la bandera en la cima. Acompañado del cámara de cine Bill Genaust y el fotógrafo de la marina Bob Campbell, se dirige hacia allá. Cuando está llegando a la cima comprueba que llega tarde. “Ya he hecho la foto”, le comenta Lou Lowery, fotógrafo de la revista de los Marines, que acompaña a la patrulla en el descenso. “Estuvimos tentados de abandonar”, declarará después a la revista Colliers. Sin embargo decide subir. A medio día llegan a la cima, donde una bandera de 1,37 por 71 centímetros ondea en lo alto de un mástil hecho con un fragmento de cañería. Sin embargo observa a cinco soldados que arrastran un tubo de 6 metros de longitud mientras otro lleva una bandera cuidadosamente doblada: “Esta es más grande , se podrá ver desde cualquier parte” le comenta uno de los soldados. Rosenthal decide tomar su propia foto. Retrocede unos 10 metros y trata de encuadrar mientras los marines preparan la bandera. “El sol había desaparecido y yo estaba demasiado bajo para encuadrar” declara después, de modo que tras regular su cámara Speed Graphic entre f8 y f11 y 1/400 de segundo, apila unas cuantas piedras y se sube a ellas. Apenas tiene tiempo:

“De reojo vi que los hombres comenzaron a alzar la bandera. Alcé mi cámara y tomé la escena. Esa es la forma en que tomé la fotografía, y cuando tomas una fotografía de esa forma, no te vas pensando en que hiciste una gran toma. No lo sabes”

Genaust filma toda la escena del izado desde el mismo ángulo, motivo por el que no se ve al propio Rosenthal. ¡Click! Un solo disparo y queda sellado el destino que convertirá a aquellos seis marines en héroes; también en títeres de la propaganda americana, como bien refleja Clint Eastwood en su película “Banderas de nuestros padres”.

Rosenthal toma una de esas fotos perfectas, aunque también se le acusó de haber preparado la escena, de que la foto es un posado, como en el caso del miliciano de Cerro Muriano tomada por Capa. Como en aquel caso, no me importa si lo fue o no. Para mi la fuerza de la foto radica más en lo que transmite que en si es auténtica al cien por cien. Aquella no fue la primera bandera sobre el Monte Suribachi, pero es la que se ha convertido en un símbolo, la que refleja a la perfección el esfuerzo y la colaboración de los soldados. Se trata de la foto más reproducida en EE.UU. Cartas, posters, carteles, se emitió una serie postal de sellos que se convirtió en la más vendida de la historia. Se imprimieron bonos de guerra con la imagen que recaudaron 200 millones de dólares para ayudar al esfuerzo de guerra. En 1954 el presidente Eisenhower inauguró en el cementerio de Arlington una escultura réplica de la foto.

030 - Rosenthal - Tomando fotos
Rosenthal aún subido a las piedras fotografiando a los soldados. No he logrado descubrir quién es el fotógrafo que la tomó; probablemente Bob Campbell.

Aquella foto marcó a los seis soldados que en ella aparecen, pese a que ninguno de ellos es claramente reconocible en la foto; el sol está muy alto y la luz es muy dura y vertical. Además todos ellos miran hacia el otro lado o hacia abajo. Al principio nada parece indicar que aquel es un momento especial. “Fue como fotografiar un partido de football. Nunca sabes lo que tienes en la película” según palabras del propio Rosenthal. De los seis soldados, tres no saldrán de la isla, (Harlon Block, Michael Strank y Franklin Sousley). Sin embargo, cuando la foto es publicada se produce la revolución. El país entero se emociona con la visión de aquellos héroes. Roosevelt ordena el traslado de aquellos soldados. Los tres supervivientes son sacados de la isla y conducidos a EE.UU.

030 - Rosenthal - Marines posando
Fotografía de grupo en la que aparecen los 6 soldados y sus compañeros. Muchos de ellos morirían dias después. (Rosenthal)

Ira Hayes siempre se culpará por haber sobrevivido a la guerra y de haber sido tratado como un héroe mientras que era discriminado por ser indio. Tras numerosos problemas con la ley y el alcohol hasta su muerte a los 32 años. Rene Cagnon también sufrirá la presión del público. Pese a que al principio parece que podrá aprovechar la fama, todo se evapora: “Durante los días de mayor fama muchos políticos se arrimaron a mí mientras me prometían grandes cosas. Todo eso se evaporó en poco tiempo. Los políticos desaparecieron y yo volví a Manchester, donde soy toda una celebridad. Cuando me presentan a alguien siempre me preguntan si soy yo el tipo de la foto, y después añaden que no pueden creer que tenga el trabajo que tengo, ‘deberías tener un buen trabajo y un montón de dinero’, dicen”. Por contra, John Bradley mantendrá un absoluto silencio sobre la guerra durante 50 años. Su hijo James Bradley recuerda que eran los profesores quienes le hablaban de la hazaña de su padre. Un día rompió su silencio para decirle a su hijo que los verdaderos héroes de Iwo Jima eran los que no habían vuelto.

030 - Rosenthal - Cambio de bandera
Sustitución de la bandera, (Bob Campbell)

Por su parte Rosenthal tampoco es que se hiciera millonario con aquella foto: 4.200 dólares por parte de Associated Press y el premio Pulitzer. Más fama que dinero para una foto considerada una de las 100 mejores fotos del siglo XX. En palabras del editor de la revista US Camera: “En aquel momento, la cámara de Rosenthal grabó el espíritu de una nación”. Curiosamente Rosenthal siempre consideró que el verdadero premio fue sobrevivir a la guerra.

Referencias:

  • En la wikipedia se puede encontrar una breve introducción a la Batalla de Iwo Jima en la que se pueden ver algunas de las fotos y el vídeo grabado por el cámara.
  • en youtube he encontrado un documental, (en inglés) con imágenes de la batalla en color, con una calidad sorprendente.
  • En este grán artículo de El Mundo se repasa la historia completa sobre el izado de la bandera.
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